Se dice cuando alguien se pone pesado, insiste demasiado o te está molestando con un tema una y otra vez. Vamos, que no te deja en paz ni un segundo y te saca de quicio. Se usa mucho en el día a día para cortar el rollo sin armar drama, aunque suena medio retador si lo tirás fuerte.

"Che, dejá de dar lata con la pizza casera, si querés comemos empanadas y listo, no me hagás laburar un domingo."

Se usa cuando alguien está chingue y chingue, molestando, insistiendo o fastidiando sin descanso. Puede ser el típico compa que no se calla, el vecino que toca la puerta cada rato o el primo que no deja de pedir favores. No siempre es con mala intención, pero sí cansa un montón, aunque a veces hasta hace gracia.

"Ya dile a tu hermano que deje de dar lata, lleva toda la tarde fregando con que quiere ir al malecón y ni carro tenemos, nomás está chingando por deporte."

Se dice cuando alguien está molestando sin parar, dando la tabarra, insistiendo con lo mismo o metiendo bulla hasta que te saca de quicio. Vale para la persona pesada, para el vecino ruidoso o para el colega que no suelta el tema ni a palos. Es bastante común y bien gráfica, porque te deja la cabeza como lata.

"Ya pues, Juan, deja de dar lata con tus extraterrestres. Estamos comiendo tranquilos y tú dale y dale, como si fueras reportero de ovnis en la combi."

Expresión muy usada para hablar de alguien que está molestando, fastidiando o insistiendo de más con un tema. Es como cuando una persona no se calla, no se rinde y ya trae a todos hartos con lo mismo. Se usa tanto en plan de queja como en broma entre cuates, y la neta tiene su encanto cuando no eres tú el que la da.

"Ya, primo, deja de dar lata con tu ex, mejor cáele al antro y nos echamos unas chelas acá tranqui en Chilpo."

Se dice cuando alguien está chingue y chingue, molestando, insistiendo o dando guerra hasta que te desespera. Vale para el compa intenso, el vendedor necio o el primo que no suelta el tema. Es bastante común en México y suena más suave que mentar madres, pero pica igual.

"Ya, carnal, deja de dar lata con que hoy sí vamos al antro. Mejor nos quedamos aquí, pedimos unas cheves y ponemos rolas, bien tranquis."

Se dice cuando alguien está chingue y chingue, molestando, insistiendo o estorbando hasta sacarte de quicio. Puede ser por estar preguntando mil veces, interrumpiendo o no dejando trabajar en paz. Es súper común en México y vale tanto para personas como para situaciones que ya cansan. Y sí, desespera sabroso.

"Ya, compa, deja de dar lata con lo del asador, ahorita lo prendemos. Mejor ve por las cheves y no me estés taladrando la cabeza."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!