Qué significa
Se dice cuando alguien está dando la tabarra, molestando o insistiendo pesado, aunque sea con bromitas. Vamos, que no te deja en paz y te corta el rollo. Es bastante común en España y vale para el colega intenso, el vecino preguntón o quien sea que se pone a incordiar sin darse cuenta. Y sí, cansa.
Ejemplos de uso
"Estamos viendo la peli y va el Paco y se pone a comentar cada escena, a hacer chistes malos y a preguntar quién es ese. Deja de echar la lata, tío."
"Cada vez que me siento a estudiar viene el vecino a echar la lata con sus historias del curro, y yo ya no puedo más."
"Deja ya de echar la lata con el móvil ese nuevo, que parece que te pagan por cada vez que lo nombras."