Se dice cuando alguien va aceleradísimo, con la pila al cien, como si trajera el acelerador pegado y cero freno. Puede ser por estrés, emoción o porque anda en mil pendientes a la vez. También aplica a quien no se está quieto ni tantito y trae prisa hasta para respirar. Y sí, suena chistoso porque te lo imaginas echando humo.
"Desde que lo ascendieron, Juanito anda como moto, va y viene por la oficina, contesta mensajes corriendo y ni se sienta a comer, nomás se echa un taco parado."