Dicho chileno para cuando alguien anda volado, distraído o en su mundo, como si estuviera mirando el techo por dentro. Se usa para retar con cariño a quien no pesca nada, se pierde en la conversa o va caminando sin cachar por dónde. No es insulto pesado, más bien una talla para aterrizarlo.
"Oye, te hablé tres veces y nada, casi te metís a la calle con la roja. Andabai como Juanito Siete Colores, puro mirando al vacío."