Se dice cuando alguien anda descalzo, con la pata al aire, sin zapatos ni calcetines. Es bien chilena y suena súper de campo o de barrio, como de andar cómodo y sin drama. A veces también lleva ese toque de despreocupación, pero la idea principal es literal: ir con los pies pelados.
"Oye compadre, ¿y tú andai a pata pelá en el súper? Te vai a resfriar, ponte aunque sea unas chalas, po."