Se dice de alguien que tiene una memoria brutal y se acuerda de todo, hasta de lo más mínimo. Es como si tuviera mil tentáculos para agarrar datos y no soltar ninguno. Se usa para admirar o vacilar un poco al típico que te saca fechas, nombres y detalles que nadie más recuerda. Da un poco de miedo, la verdad.
"Oe, Susana se acordó del nombre del profe de primero y del cumpleaños del perro del tío. Esa flaca tiene memoria de pulpo, qué tal cabeza."