En Tacna se dice cuando alguien se expone demasiado con su pareja o con alguien que le gusta, bien pegadito y sin disimular, como si estuviera anunciándolo a todo el mundo. Es ese plan de coqueteo descarado que grita aquí hay novela. A veces suena a crítica, a veces solo a vacile, depende del tono.
En Cantabria se dice cuando te das un capricho y te permites estar a gusto, sin prisas ni remordimientos. Es como mimarte un rato, descansar bien o pegarte un planazo tranquilo porque te lo has ganado. No es ir de lujo, es darte gusto y vivir cómodo un momento. Y oye, sienta de maravilla.
En Guanajuato se dice cuando te das un gustito de descanso, te consientes y te tomas el día con calma. Es como decir me lo merezco y me voy a echar la hueva sin culpa. Aplica para tirarte en el sillón, dormirte rico o desaparecer un rato del estrés. Y sí, suena bien bonito.