Se dice cuando alguien anda bien distraído, como en la luna, y no agarra la onda de lo que está pasando. Es ese compa que te está viendo, pero por dentro ya se fue de viaje y no escucha nada. Sirve para regañar con carrilla o para burlarte tantito del despistado. Y sí, pasa seguido.
"Oye, güey, ¿otra vez te quedaste en el avión? Te dije que la tarea era para hoy y tú bien campante preguntando si era pa’ mañana."