Se dice cuando alguien se pone hiperactivo o bien acelerado, como si trajera un resorte en las patas: brinca, no se está quieto y habla a mil por hora. Puede ser por nervios, emoción o exceso de cafeína. No es la frase más clásica, pero se entiende y pinta perfecto a alguien bien inquieto.

"No inventes, güey, desde que le dijeron que va a ser papá, Jorge anda como canguro: brinca, habla rapidísimo y no se puede estar quieto ni tantito."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!