Se dice cuando alguien por fin se ubica y vuelve a la realidad, dejando de fantasear con planes imposibles o de agrandarse al pedo. Es como un toque de humildad y sentido común, tipo tocar tierra. Va perfecto para bajar a un amigo que se fue de mambo con ideas o gastos que no dan.
"Che, el Nico ya se veía viviendo en Miami con yate, pero pisó el suelo cuando vio la tarjeta rebotada y terminó festejando con unas empanadas y una Coca."