Se dice cuando alguien se está yendo por las ramas, contando todo con lujo de detalles y tú ya estás desesperado por el resumen. Es como pedirle que deje el floro, que no te “hojee” la historia y te suelte de una vez lo importante. Va con tono de apuro y confianza, bien de pata a pata.

"Ya pues, Juan, no me estés hojeando el asunto. Suelta nomás, ¿qué pasó anoche con la flaca y por qué llegaste con cara de susto?"

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!