Se dice cuando alguien, en vez de ir al grano, se pone a dar vueltas y se desvía del tema principal. Empieza respondiendo una cosa y termina hablando de otra, metiendo cuentos, detalles y excusas como si estuviera echando una novela. Es súper común para cortar el bla bla y volver a lo importante.
"Chamo, Omar se fue por las ramas durísimo. Le pregunté la hora y terminó echándome el cuento de por qué llegó tarde, el tráfico, el jefe y hasta el perro del vecino."