Se dice cuando algo va a tope, rinde al máximo y no se para ni para coger aire. Vale para una persona currando, un plan que está saliendo redondo o una máquina que va fina, sin fallos. Es como decir que todo está en modo turbo. Y sí, suena un poco de abuelo, pero funciona.
"Entre las tapas, las risas y el colega poniendo temazos, la noche iba a toda máquina. Y mi primo, en la barra, funcionando a toda máquina pidiendo otra ronda como si no hubiera mañana."