Se dice cuando alguien está perdidísimo, despistado o en su mundo, como si no estuviera cachando nada de lo que pasa alrededor. Puede ser por sueño, por estar pensando en otra cosa o porque simplemente anda volando. En Arequipa suena bien de calle y sirve para vacilar un poco sin mala leche.
"En la reunión le preguntaron por el informe y el Raúl estaba en la mona, mirando al techo, y soltó que todo iba bien, pero no sabía ni de qué hablaban."