Se dice cuando alguien está en plena adolescencia y va en modo torbellino: cambios de humor, vergüenza rara, poses, dramas por cualquier pavada y decisiones medio sin sentido. No siempre es insulto, más bien una forma de decir que está creciendo y probando límites. Y sí, a veces dan ganas de apagarles el WiFi.
"Bo, tu primo Nahuel se enojó con el espejo porque lo miró raro y se fue dando un portazo. Está en la edad del pavo, dejalo que se le pasa."