Se usa para decir que algo está buenísimo o que te dio un gustazo de los buenos, de esos que te dejan feliz y bien servido. Puede ser comida, un plan, una tarde de relax o hasta un masaje. Es muy de Yucatán y suena a puro disfrute, como cuando todo sale redondo y sin prisas.
"Fuimos al mercado, me eché cochinita con su cebollita morada y el agua de horchata, y neta todo estuvo de gustazo, ya hasta quería pedir otra vuelta."