Expresión multiuso que los catamarqueños sueltan para hablar de casi cualquier cosa cuando no pinta ponerse a explicar mucho. Puede ser un objeto raro, un quilombo que se armó o algo que simplemente no sabés cómo nombrar. Es como decir este asunto o esta cosa, pero con más sabor y un poco más de drama.
Se usa para referirse a cualquier cosa, asunto o situación cuando no sabes cómo se llama, no te acuerdas o te da pereza decirlo. Es el comodín perfecto: sirve para un objeto, un problema o hasta un chisme. Muy caribe y muy práctico, aunque si abusas suenas como que no sabes nada.