En Honduras, chepo se usa como forma popular de llamar a un niño, sobre todo si está chiquito y anda inquieto o haciendo alguna travesura. Es como decir cipote o patojo, pero con ese toque de apodo de barrio. Puede sonar cariñoso o medio regañón, según el tono y la cara que pongás.
"¡Mirá ese chepo! No se está quieto ni un segundo, ya se subió al sofá, tiró el jugo y todavía se ríe el condenado."