En Venezuela se usa para hablar de cosas viejas, dañadas, feas o de pésima calidad, como si fueran basura metálica sin valor. Puede ser ropa, carros, teléfonos o hasta muebles que ya no dan para más. Es medio despectivo, pero también muy gráfico, porque deja claro que eso no sirve ni para arrancar, y la verdad es que tiene su gracia.
En Antioquia chatarra no es solo el metal viejo, también es cualquier carro o moto tan remendado y destartalado que uno se pregunta cómo no se ha partido en dos. Sirve para vacilar al amigo que anda en un fierro todo ahumado y ruidoso. Es medio cruel, pero entre paisas se usa con cariño y mucha recocha.