Expresión muy de acá para decir que alguien va rapidísimo, con un montón de prisa, casi casi volando. Se usa cuando andas corriendo por todos lados, sin tiempo ni para rascarte la cabeza. Es como ir tan acelerado que ni ves por dónde pasas, y la neta sí suena bien dramática y chistosa.
Se dice de alguien que anda todo desorientado, sin rumbo y medio atarantado, como si saliera a la calle sin plan y con la cabeza en otro lado. También puede sonar a que va hecho bolas o que no trae idea de nada. Es muy chilango y queda perfecto para quemar al compa que siempre se pierde.
Se dice cuando alguien anda a mil, todo acelerado y sin tiempo ni para respirar. Vas de un lado a otro, con pendientes encima, medio estresado y con la cabeza hecha bolas. No es que estés feliz, es más bien que traes el día encima y te está ganando. Muy de la frontera y bien gráfico.
Se usa para decir que alguien anda hecho polvo, acelerado o medio descompuesto, como si trajera prisa y cero energía. Puede ser por desvelo, por andar corriendo todo el día o por el calorón que te deja tieso. En Veracruz pega perfecto cuando el bochorno te trae a puro sobrevivir.
Expresión que indica ir muy rápido o tener mucha prisa, como si te estuvieras quemando la cola.
Se dice cuando alguien anda acelerado, fuera de control o bien prendido, como con la mecha corta y listo para explotar por cualquier cosa. Puede ser por coraje, por estrés o por andar de fiesta a lo bestia. En Jalisco suena muy de barrio y muy de cantina, y sí, tiene su gracia.
Se usa para decir que alguien anda a toda prisa, aceleradísimo, como si trajera el tiempo encima. Es ir corriendo de un lado a otro, sin calma y a veces hasta medio desesperado. En Guadalajara se oye mucho cuando alguien va tarde, huye de un regaño o trae un pendiente encima. Suena chistosa y bien tapatía.
Se dice cuando alguien anda a mil por hora, aceleradísimo y sin parar, como si trajera prisa eterna. Va de un lado a otro haciendo mil cosas, medio estresado y con la cabeza en modo torbellino. En Chihuahua se oye para describir a quien no se sienta ni tantito y trae la agenda reventada.
Se dice de alguien que anda a las carreras, como si trajera el mundo encima, haciendo mil cosas a la vez o fingiendo que está ocupadísimo. Va de un lado a otro con prisa, pero a veces no avanza nada y nomás hace show. Muy de oficina, de casa o de cualquier drama cotidiano. Y sí, da risa verlo.