Se usa cuando alguien anda en un asunto raro, medio turbio o muy serio, pero va decidido, concentrado y con una actitud de aquí no ha pasado nada. Puede ser desde un negocio chueco hasta una vuelta sentimental complicada. Es como decir que la persona está enfocada en su objetivo y no se deja distraer, para bien o para mal.
Se usa cuando alguien anda con un objetivo importante entre ceja y ceja, casi siempre algo medio secreto o jugado. Puede ser ir a conquistar a alguien, cerrar un negocio brígido o conseguir un favor difícil. Es como decir que la persona está enfocada en su plan maestro, y hay que admitir que suena más épico que solo decir tarea.