Se dice cuando alguien anda trabajando, ocupado en la chamba o metido de lleno en el turno. Es la forma sonorense de avisar que no está disponible porque está en el jale, ya sea en la obra, la oficina o donde toque. Suena bien de barrio y bien práctica, como para cortar el chisme rápido.
"No le marques al Poncho, compa, ahorita anda en el jale y ni de chiste se sale pa'l cafecito, hasta que lo suelten del turno."