Se dice cuando andas trabajando o metido de lleno en la talacha, ya sea en la oficina, en la obra o donde toque. Es una forma muy mexicana de decir que estás en modo curro y no hay tiempo para el cotorreo. Suena casual, de compas, y deja claro que traes la mente en la chamba.
Se usa para decir que alguien anda metidísimo en el trabajo, ocupado y sin tiempo para nada. Es como estar en modo talacha, corriendo de un pendiente a otro y con la cabeza en la chamba todo el día. Muy de México, bien casual, y sirve perfecto para justificar por qué alguien no se aparece ni a la carnita.