En Santa Cruz decir que alguien es un yuyo es tratarlo de amargo, apagado o más aburrido que mate lavado. Es esa persona que está en la juntada y parece planta de decoración, ni habla ni se suma a nada. Es medio cruel, pero hay que admitir que a veces describe perfecto al que corta toda la onda.
"Fuimos al asado en lo de la tía Norma y el Nico estaba hecho un yuyo en la silla, ni chiste, ni anécdota, ni nada, parecía que lo habían llevado de planta para rellenar la foto."