Se dice cuando alguien se va rapidísimo, casi corriendo, como si le hubieran prendido lumbre. Aplica para huir de un regaño, de un compromiso o nomás porque ya se le hizo tarde. En Monterrey se oye mucho con salir, aunque también lo sueltan con irse. Y sí, suena bien dramático, pero funciona.
"Le dije que tocaba cooperar pa’ la carne asada y el vato se hizo el loco y salió hecho la mocha, ni chance de despedirse me dio."