Se dice cuando algo está bien chido, sorprende o da risa, como un “qué genial” con sabor norteño. Puede ser por algo impresionante, por una ocurrencia o por una situación medio absurda que te saca la carcajada. Muy común en el noroeste de México, y sí, se pega rápido.
Se usa en Baja California para decir que algo está muy chido, divertido o sorprendente, como cuando ves algo tan loco que te alegra el día al instante. Es una forma bien norteña de expresar emoción y buena vibra. La neta, cuando dices qué curada ya sabes que lo que viste sí valió la pena.