En Áncash pintarse es largarse del sitio sin avisar y sin dejar ni la sombra, sobre todo cuando toca pagar o ayudar en algo pesado. Es como hacerte el ninja serrano y desaparecer entre la gente como si nada. Suena gracioso, pero cuando te dejan con la cuenta en la mano ya no hace tanta gracia.
En Mendoza se usa para decir que alguien se va o desaparece sin avisar, como si se evaporara. Es el típico movimiento cuando la juntada se pone densa, aparece alguien que no querés ver o te agarra la fiaca y preferís borrarte en silencio. Queda re menduco y bastante práctico, la verdad.
En Trujillo se usa pintarse para decir que alguien se lució feo, que hizo algo tan bueno que todos se quedan mirando. Es como hacer una jugada de otro nivel, un chiste brutal o una salida tan buena que el resto del grupo queda en segundo plano. Suena humilde, pero en verdad es puro alarde, y la verdad es que tiene su encanto.