Se dice cuando algo te da exactamente igual, como un “me vale” pero en versión más light y hasta medio chistosa. Es para dejar claro que no te quita el sueño, que no te afecta nada y sigues en tu rollo. Muy de soltarlo con cara de paz, como si el drama fuera de otro.
"¿Que ya subió el precio del taco? No me importa un cacahuate, yo con mi agüita fresca y dos de pastor sigo bien a gusto."