Se dice del choro de barrio, el vivo que para en la esquina y anda buscando a quién marear con cualquier cuento. No es el gran capo, más bien el pillo de poca monta que se cree más listo que todos. En Tacna suena bien callejero y medio burlón, como para decirle: ya te vi, no me vas a agarrar de sonso.
"Oe, no le compres nada a ese malandro de esquina, ayer le quiso encajar a mi primo una bici sin rueda y todavía se hacía el ofendido."