Se dice cuando estás sobrando en una situación, sobre todo si quedas de tercero en una cita o en un plan de pareja. Es ese momento incómodo en que no pintas nada y te toca mirar el techo mientras los otros se ponen cariñosos. En Chile es bien común y da risa, aunque por dentro duela un poquito.
"Salí con el Nico y su polola a tomar once y yo ahí, sentado como poste, tocando el violín mientras ellos se daban besitos. Nunca más me meto en esa."