Se dice cuando estás hecho polvo, sin energía, medio enfermo o con una resaca que te deja en modo sofá. La idea es que quedas blandito y desparramado, como una paltita aplastada. Muy de calle en Perú, sobre todo para exagerar lo mal que te sientes sin ponerte dramático.
"Mano, después de esa pichanga y tres chelas, quedé hecho paltita. Me paro y me mareo, mejor déjame tirado un toque."