Se dice cuando alguien está como en otra dimensión: distraído, en su mundo, medio alucinado o actuando raro, como si no aterrizara en la realidad. Puede ser por estar soñando despierto, por cansancio, por haberse fumado algo o por pasarse con internet. No siempre es insulto, pero suena a que te estás pasando.
"Chamo, desde que se puso con la meditación, Ramón anda todo el día flipado. Ayer lo vi echándole cuento a una mata de mango como si fuera su pana."