Se dice cuando alguien está flipando muchísimo, en plan alucinado o con cara de no creérselo. Puede ser por una sorpresa buena, un susto o una situación rarísima. Es como decir que se ha quedado en shock, pero en versión de calle. Y sí, suena exagerado a propósito, que de eso va la gracia.
"Mira al Pablo, está flipao como una copa desde que le han dicho que le toca pagar la ronda y encima le han aplaudido en el bar."