Se dice cuando alguien está listo para pelear o para plantarse con todo ante un conflicto, una bronca o una situación tensa. No es que vayas con espada, es más bien estar a la defensiva, con actitud de no ceder ni un centímetro. Es una frase bastante común y suena re dramática, pero sirve.
"Desde que le quisieron cambiar el horario, la jefa está en pie de guerra y ya armó grupo de WhatsApp para prender fuego la reunión."