Se dice cuando alguien está hiperactivo, inquieto o acelerado, como si tuviera un motorcito prendido y no pudiera quedarse quieto ni un rato. También puede sonar a que anda medio loquito o fuera de sí, pero en plan coloquial. En Iquitos se usa para vacilar al que no para ni a balazos.
"Mano, Juancito está como chivo, se para, se sienta, habla y encima quiere bailar en plena clase. La profe ya lo miró feo tres veces."