Se dice de alguien que anda con cambios de humor brutales, tipo sube y baja emocional: un minuto está fino y al siguiente explota. Sirve para hablar de días intensos, de gente impredecible o de relaciones con drama. No es la frase más “de diccionario”, pero en Caracas se entiende perfecto y pinta la escena clarita.
"Coño, Marisela está como una montaña rusa: hace nada estaba riéndose contigo y ahorita se arrechó por una vaina mínima."