Se dice cuando te pegas una comilona o una merienda bien sabrosa, de esas que te dejan feliz y medio en modo siesta. No es solo picar algo, es darte el gustazo con ganas, como premio después de sudar, trabajar o venir de la playa. En la Costa suena a plan sencillo, pero glorioso de verdad.
"Salimos de la playa y nos echamos una gloria con empanadas, bollo limpio y jugo de tamarindo, quedamos finos y sin ganas de mover un dedo."