Se dice cuando alguien se pone a hablarte un buen rato sin parar, soltando un monólogo que no pediste y del que cuesta zafarse. Vamos, que se enrolla como una persiana y te deja la cabeza como un bombo. Puede ser por pesado o por entusiasmo, pero tú acabas buscando una salida.

"No te acerques al Cholo, que como te pille te echa la chapa con la pesca, los cebos y el tamaño del orbayu, y tú ahí asentando como un campeón."

Se dice cuando alguien se pone a hablarte sin freno y te suelta un monólogo larguísimo y pesado, normalmente de algo que le flipa a él y a ti te da un poco igual. No te deja meter baza ni para pedir agua. Vamos, que te taladra la cabeza y te deja con cara de póker.

"Ayer Javi me echó la chapa con la paella, el sofrito y no sé qué del arroz, y yo solo quería cenar tranquilo. Al final me fui a por hielo para escapar."

Se dice cuando alguien se enrolla muchísimo y te suelta un discurso eterno que no pediste. Vamos, que te da la turra con detalles, anécdotas y blablablá hasta que te dan ganas de salir corriendo. No siempre es con mala intención, pero cuando te toca, te toca. Y resumir, lo justo.

"Fui a por pan y me pilló el vecino en el portal. Me echó la chapa con la comunidad, el ascensor y su gato, y yo mirando el reloj como si fuera una bomba."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!