Se dice cuando alguien se pone a soltar un discurso largo y seguido, normalmente con mil detalles que no hacían falta. Vamos, que te suelta la lista entera y no hay quien le corte. Puede ser una historia, una bronca o un sermón. Muy típico cuando alguien se viene arriba y te tiene media hora atrapado.
"Fuimos a tomar algo con Iñaki y, sin venir a cuento, se puso a echar la retaíla de San Fermín. Entre el toro, la resaca y el pañuelo, nos dio tiempo a dos cafés y un pintxo."