Expresión muy boyacense para hablar de ser infiel o estar coqueteando a escondidas mientras se tiene pareja. Es como andar de picaflor pero en versión bien criolla. Se usa cuando alguien sospecha que la otra persona tiene su cuento por fuera, y la verdad suena chistoso aunque el chisme sea bien serio.
Se dice cuando alguien se pone en plan ligón y empieza a tirar fichas, a coquetear o a buscar tema con otra persona. Vamos, que está en modo conquista total, con sonrisita y labia. Puede sonar medio pícaro, pero no siempre implica nada serio, a veces es solo vacile y postureo.