Se dice cuando alguien anda armando, calentando o soltando chisme, como si lo estuviera preparando a fuego lento para que salga más jugoso. No es que estén cocinando de verdad, es puro cotilleo con sazón: miraditas, susurros y “yo no dije nada”. Y sí, a veces engancha más que una novela.
"No manches, en la peda Laura y Sofía ya estaban cocinando el chisme del vecino, que si trae romance secreto y que si por eso llega tarde, bien intensas."