Se dice cuando traes un antojo bien marcado, de esos que no te dejan en paz. Puede ser por comida, por salir, por una cheve helada o por darte una escapada a la playa. Es como decir ando con ganas, pero más intenso y medio desesperadito. Muy de cotorreo, y sí, se te nota.

"Compadre, ando deseado de unos mariscos bien frescos, vámonos al malecón de La Paz y que caiga una cheve pa' amarrar el antojo."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!