Expresión castiza para referirse a alguien que molesta insistentemente con preguntas o reclamos, como un mosquito en una noche de verano.
Se usa cuando alguien está molestando sin parar, insistiendo con lo mismo hasta cansar a todo el mundo. Puede ser porque habla demasiado, porque repite un tema o porque está encima de ti todo el rato. Es bastante vulgar, pero muy común, y hay que admitir que describe muy bien a la gente pesada.
Se dice cuando alguien te está molestando sin parar, siendo pesado, insistente o metiéndose donde no lo llaman. Vamos, que te taladra la paciencia con sus historias, sus quejas o su ruido. Es bastante vulgar por lo de coñazo, pero se usa muchísimo en la calle cuando ya estás hasta el moño.