Se dice cuando andas acelerado y medio alocado, haciendo las cosas a lo bruto y sin pensarlas mucho. Vas con prisa, con la pila bien puesta, y a veces hasta te sale lo imprudente por querer resolver todo ya. En Durango se oye para describir a alguien que trae el día atravesado y no se está quieto ni tantito.
"No manches, ese morro anda bien atrabancado, ya pidió otros cinco tacos y todavía ni llegan los demás, luego va a andar quejándose del empacho."