Se dice cuando alguien va a lo bruto, con prisas y sin mucho control, como si fuera dando tumbos y armando jaleo por donde pasa. Es ese modo de ir acelerado que acaba en golpes, tropiezos y miradas de “pero tú qué haces”. Muy de casa para describir a quien no sabe ir tranquilo ni aunque le paguen.
"Salió Pepe andar al revolcón, pegando portazos y bajando las escaleras a la carrera, y acabó llevándose por delante el paragüero y el felpudo. Menudo elementu."