Se dice cuando andás hecho bolsa, flojo o medio enfermo, como si te hubieran cocinado a fuego lento y te hubieras quedado sin pilas. No es que estés muriéndote, pero estás para cama, té y cero planes. Muy de usarlo cuando te pegó la gripe, la resaca o el cansancio.
"No me jodas con salir, che. Anoche me clavé un asado y tres fernet y hoy ando hecho puchero, estoy para frazada y mate."