Se dice cuando alguien está reventado, hecho bolsa, sin energía ni para levantar la ceja. Como si te hubiera pasado un camión por arriba. Suele salir después de una noche larga, una resaca brava o de laburar a full. Es bien de charla cotidiana, de esas que pintan perfecto el estado calamitoso.
"Che, Juan ni apareció al partido. El chango anda hecho un piso desde el asado, se clavó fernet, choripán y terminó bailando hasta que salió el sol."