Se dice cuando alguien se está tardando un montón en hacer algo, como si estuviera armando una obra en vez de una tarea simple. Sirve para meter prisa con burla, tipo: ya apúrate, no exageres. En Campeche suena bien de barrio y con cariño, pero igual pica tantito si andas muy lento.
"Órale, primo, nomás ibas por las llaves y ya pasó media hora, ¿andas construyendo o qué? Ya vámonos que se nos hace tarde."