Se dice de alguien que anda con cara de pocos amigos, pesado o de mal humor, como si viniera choreado por algo y no quisiera hablar con nadie. Es bien gráfica y medio bruta, pero se entiende al tiro: la persona va amurrada, cortante y con cero paciencia. Ideal para describir mañanas de lunes.
"Oye, ¿y el José qué le pasó? Llegó a la pega andando como bebé pateado, ni saludó y me dejó el visto cuando le pregunté si quería un cafecito."