Atender al pavo
Se dice cuando alguien está empanado, mirando al infinito y sin enterarse de nada, como si tuviera la cabeza en otro planeta. Vamos, que en vez de atender a lo que toca, está a su bola. En Mérida se suelta mucho para pinchar al despistado de turno, y la verdad es que suena fino.
Andar hecho un rey
Se dice cuando alguien va tan a gusto que parece de la realeza: con la vida resuelta, sin agobios y dándose caprichos. Puede ser porque le va bien la pasta, porque le han quitado un marrón de encima o porque está en su mejor momento. Vamos, que va sobrado y feliz, como si mandara en el cotarro.
Dar el jamón
Se dice cuando alguien te suelta una pista, un aviso o una información importante y tú te quedas a uvas, sin pillar la indirecta. Luego, horas o días después, te cae la ficha y piensas: ah, que eso era el jamón. Vamos, que te lo dieron mascadito y aun así llegaste tarde.
Fino filipino
Se usa para decir que alguien va arregladísimo, con tanta pinta de elegante que roza lo exagerado. Es el típico que se pone traje para ir a por el pan o a ver un partido en el barrio. No es insulto, pero sí un vacile cariñoso, como diciendo que se ha pasado tres pueblos con el modelito.